Muere lentamente quien no viaja.
Muere lentamente quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos trayectos;
quien no cambia de marca o
no se atreve a cambiar el color de su vestimenta
o bien no conversa con quien no conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino de emociones;
justamente éstas que regresan el brillo a los ojos
y restauran corazones destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando está infeliz
con su trabajo o su amor.
Quien no arriesga lo cierto ni lo incierto
para ir detrás de un sueño.
Quien no se permite ni siquiera
una vez en su vida
huir de los consejos sensatos.
Vive hoy!
Arriega hoy!
Hazlo hoy!
No te dejes morir lentamente

Pablo Neruda  (Poeta chileno, Nobel de literatura en 1971, 1904-1973)

Créeme, no es propio de sabios el decir: «viviré»; la vida de mañana es demasiado tardía: ¡vive hoy!

Marcial (Poeta latino, 40-102 d.C)


Marco Valerio Marcial, Marcus Valerius Martialis en latín (Bílbilis —actual Calatayud—, 1 de marzo de 40 – ibídem, 104), fue un poeta latino. Su obra, que ha sobrevivido prácticamente íntegra, se compone de quince libros de versos, con prólogo en verso o en prosa, en diversos metros (sobre todo dístico elegiaco, pero también endecasílabos catulianos, hexámetros falecios y yambos catalécticos), un total de unos mil quinientos poemas pertenecientes a un solo género literario, el epigrama, en el que no tuvo en su tiempo rival y en el que superó a sus antecesores y modelos, Catulo y la Cicuta de Domicio Marso. En cierto modo el epigrama representaba el correlato en verso a la concisión de la prosa aforística del también hispanorromano Séneca el Joven.