Los que se enferman de la calma es que no conocen la tormenta
Dorothy Parker (Escritora estadounidense, 1893-1967)

La gran tranquilidad del corazón es de aquel a quien no le importan las alabanzas ni las culpas
Tomás de Kempis (Canónigo agustino alemán, 1380-1471)
He descubierto que el mayor grado de tranquilidad interior proviene del desarrollo del amor y de la compasión. Cuanto más nos preocupamos por la felicidad de los demás, mayor es nuestra propia sensación de bienestar
Dalai Lama (Líder espiritual de budismo tibetano, 1935-actualidad)
Medito, así que sé cómo encontrar un lugar tranquilo para estar en calma y en paz
Allí donde reinan la quietud y la meditación, no hay lugar para las preocupaciones ni para la disipación
San Francisco de Asís (Santo italiano fundador de los franciscanos, 1181-1226)
No permitas que tu tranquilidad dependa de los sentimientos de los hombres. Cualquier cosa que digan acerca de ti, buena o mala, no lo eres a causa de otro hombre; porque así eres tú
Tomás de Kempis (Canónigo agustino alemán, 1380-1471)
La imaginación es la mitad de la enfermedad, la tranquilidad es la mitad del remedio y la paciencia es el comienzo de la cura

Ibn Sina o Avicena (por su nombre latinizado) es el nombre por el que se conoce en la tradición occidental a Abū ‘Alī al-Husayn ibn ‘Abd Allāh ibn Sĩnã (Bujará, Gran Jorasán, c. 980-Hamadán, 1037). Fue médico, filósofo, científico, polímata, musulmán, de nacionalidad persa por nacimiento. Escribió cerca de trescientos libros sobre diferentes temas, predominantemente de filosofía y medicina. Sus textos más famosos son El libro de la curación y El canon de medicina, también conocido como Canon de Avicena. Sus discípulos le llamaban Cheikh el-Raïs, es decir ‘príncipe de los sabios’, el más grande de los médicos, el Maestro por excelencia, o el tercer Maestro (después de Aristóteles y Al-Farabi). Es asimismo uno de los principales médicos de todos los tiempos.
Todo cuanto necesitas está en el fondo de tu alma, esperando revelarse. Lo único que debes hacer es sosegarte y buscar las respuestas en tu interior, y te garantizo que las hallarás.
Eileen Caddy (Escritora egipcia, 1917-2006)

Eileen Caddy (26 agosto 1917, Alejandría, Egipto, murió en Escocia, el 13 diciembre 2006) fue una escritora y maestra espiritual, conocida como una de las fundadoras de la Fundación Findhorn comunidad en la Ecoaldea Findhorn , cerca de la aldea de Findhorn , Moray Firth , en el noreste de Escocia . La comuna que empezó en 1962 con su segundo marido, Peter Caddy y Dorothy Maclean fue uno de los primeros de la Nueva Era comunidad intencional , es una de las mayores comunidades espirituales alternativas en el Reino Unido, apodado ‘el Vaticano de la Nueva Era ‘.
Es maravilloso vivir en una casa en la que reina la paz, el orden, la tranquilidad, el deber, la buena conciencia, el perdón y el amor
Hermann Hesse (Escritor alemán, 1877-1962)
La tranquilidad perfecta consiste en el buen orden de la mente, en tu propio reino
Marco Aurelio (Co-emperador romano y filósofo, 121-180 d.C.)
En los trances duros y lo mismo en la bonanza, tente siempre con ánimo sosegado
Una vida tranquila y modesta aporta más felicidad que la búsqueda del éxito que implica una agitación permanente.
Albert Einstein (Premio Nobel de Física en 1921, 1879-1955)
En la tranquilidad hay salud, como plenitud, dentro de uno. Perdónate, acéptate, reconócete y ámate. Recuerda que tienes que vivir contigo mismo por la eternidad.
Facundo Cabral (Cantautor y poeta argentino, 1937-2011)
Cuanto más tranquilo se vuelve un hombre, mayor es su éxito, sus influencias, su poder. La tranquilidad de la mente es una de las bellas joyas de la sabiduría.
James Allen (Escritor y filósofo británico, 1864-1912)
Con la paciencia y la tranquilidad se logra todo… y algo más.
Benjamín Franklin (Uno de los padres fundadores de EEUU, 1706-1790)
He buscado el sosiego en todas partes, y sólo lo he encontrado sentado en un rincón apartado, con un libro en las manos.
Tomás de Kempis (Canónigo agustino alemán, 1380-1471)