La felicidad consiste en poder unir el principio con el fin

Pitágoras de Samos  (Filósofo y matemático griego, 569-475 a.C)


Pitágoras de Samos (ca. 569 a. C. – ca. 475 a. C.1 ) fue un filósofo y matemático griego considerado el primer matemático puro. Contribuyó de manera significativa en el avance de la matemática helénica, la geometría y la aritmética, derivadas particularmente de las relaciones numéricas, y aplicadas por ejemplo a la teoría de pesos y medidas, a la teoría de la música o a la astronomía. Es el fundador de la Hermandad Pitagórica, una sociedad que, si bien era de naturaleza predominantemente religiosa, se interesaba también en medicina, cosmología, filosofía, ética y política, entre otras disciplinas. El pitagorismo formuló principios que influyeron tanto en Platón como en Aristóteles y, de manera más general, en el posterior desarrollo de la matemática y en la filosofía racional en Occidente.

Señor: concédeme el valor de cambiar las cosas que pueda cambiar, la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar y la sabiduría para saber diferenciarlas. 

Reinhold Niebuhr (Teólogo y politólogo estadounidense, 1892-1971)


Karl Paul Reinhold Niebuhr (Wright City, Misuri, 1892 – Stockbridge, 1971) fue un teólogo y politólogo estadounidense. Como politólogo está considerado uno de los principales representantes teóricos del llamado realismo político estadounidense junto con Hans Morgenthau. A él se le atribuye la plegaria de la Serenidad.

El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra

Jesús de Nazaret (Juan, 8:7)

Jesús de Nazaret, también llamado CristoJesucristo o simplemente Jesús (Belen, ca.4 a. C.-Jerusalén, Imperio romano; 30-33 d. C.), fue un predicador y líder religioso judío del siglo I. Es la figura central del cristianismo y una de las más influyentes de la historia. En la actualidad y desde finales de siglo XX, prácticamente todos los historiadores de la Edad Antigua afirman la existencia histórica de Jesús. La figura de Jesús está presente en varias religiones. Para la mayoría de las ramas del cristianismo, es el Hijo de Dios y, por extensión, la encarnación de Dios mismo. Su importancia estriba asimismo en la creencia de que, con su muerte y posterior resurrección, redimió al género humano.