Lo grandioso no sucede solo por impulso, es una sucesión de pequeñas cosas que se juntan

Vincent Van Gogh (Pintor holandés postimpresionista, 1853-1890)

Vincent Willem van Gogh  (Zundert, Países Bajos, 30 de marzo de 1853-Auvers-sur-Oise, Francia, 29 de julio de 1890) fue un pintor neerlandés, uno de los principales exponentes del postimpresionismo.Pintó unos 900 cuadros (entre ellos 27 autorretratos y 148 acuarelas) y realizó más de 1600 dibujos. La calidad de su obra sólo fue reconocida después de su muerte, en una exposición retrospectiva en 1890, considerándose en la actualidad uno de los grandes maestros de la historia de la pintura. Influyó grandemente en el arte del siglo XX, especialmente entre los expresionistas alemanes y los fauvistas como Derain, Vlaminck y Kees Van Dongen.

Es importante encontrar las pequeñas cosas de la vida cotidiana que te hacen feliz

Paula Core (Cantautora estadounidense, 1968-actualidad)

Paula Cole (Rockport, Massachusetts, 5 de abril de 1968-actualidad) es una cantautora estadounidense. Su sencillo «Where Have All the Cowboys Gone?» llegó a la lista de los diez más populares del Billboard Hot 100 en 1997, y el año siguiente ganó el Grammy Award para Best New Artist. Su canción «I Don’t Want to Wait» fue el tema de referencia de la serie de televisión Dawson’s Creek.

La verdad es de tal excelencia que, cuando elogia pequeñas cosas, las ennoblece

James Joyce (Escritor irlandés, 1882-1941)


James Joyce (Dublín, 1882 – Zurich, 1941). Escritor irlandés en lengua inglesa. Junto con el francés Marcel Proust, el checo Franz Kafka y el estadounidense William Faulkner, fue uno de los principales artífices de la profunda renovación de las técnicas narrativas que, en las primeras décadas del siglo XX, conduciría a la definitiva superación del realismo decimonónico. La obra de Joyce está consagrada a Irlanda, aunque vivió poco tiempo allí, y mantuvo siempre una relación conflictiva con su compleja realidad política e histórica. Sus innovaciones narrativas, entre ellas el uso excepcional del «flujo de conciencia», así como la exquisita técnica mediante la que desintegra el lenguaje convencional y lo dobla con otro, completamente personal, simbólico e íntimo a la vez, y la dimensión irónica y profundamente humana que, sin embargo, recorre toda su obra, lo convierten en uno de los novelistas más influyentes y renovadores del siglo XX. Entre sus obras destacan «Dublineses» o «Los muertos».