La vida empieza todos los días.
Autor: meditaldia.com
Si la vida te da limones, haz limonada.
Un Hoy bien vivido hace que cada Ayer sea un sueño de felicidad y cada Mañana una visión de esperanza.
El optimista siempre tiene un proyecto. El pesimista siempre tiene una excusa.
Una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra.
Sonríe aunque sólo sea una sonrisa triste, porque más triste que la sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreír.
Todos quieren aprender, pero ninguno está dispuesto a pagar el precio.
Nunca aceptes un combate contra un imbécil, te rebajará a su nivel y te machacará con experiencia.
Lo mejor de la Navidad es que tienes excusa para abrazar a los que mas quieres y decírselo.
Lo que pasa es lo bueno.
Estar siempre serio es señal de desequilibrio nervioso, En cambio, sonreír puede ser señal de autodominio.
Si consigues levantarte una vez mas del numero de veces que caes, entonces: lo habrás conseguido.
Si no lo intentas nunca lo sabrás.
Da a la gente más de lo que espera y hazlo con alegría, recuerda que el egoísmo es parte del fracaso de la vida.
Como no sabían que era imposible, lo hicieron.
La generosidad no consiste en dar mucho, sino en dar a tiempo.
No se quiere a quien se quiere querer, sino a quien sin querer se quiere.
Es mejor decirnos hoy adiós que no habernos conocido nunca.
La mente es como el paracaídas, solo sirve cuando se abre.
Callando es como se aprende a oir; oyendo es como se aprende a hablar; y luego, hablando se aprende a callar.
La naturaleza benigna provee de manera que en cualquier parte halles algo que aprender
Leonardo Da Vinci (Polímata renacentista italiano, 1452-1519)
Quien de verdad sabe de que habla, no encuentra razones para levantar la voz.
Leonardo Da Vinci (Polímata renacentista italiano, 1452-1519)
El halcón […] prefiere morir de hambre que comer carroña.
Leonardo Da Vinci (Polímata renacentista italiano, 1452-1519)
Reprende al amigo en secreto y alábalo en público.
Leonardo Da Vinci (Polímata renacentista italiano, 1452-1519)
He ofendido a Dios y a la humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido.
Leonardo Da Vinci (Polímata renacentista italiano, 1452-1519)