Acepta lo que no puedas cambiar y cambia lo que no puedas aceptar.
No enseñes a tu hijo lo que puede comprar con el dinero, enséñale lo que no puede comprar con el dinero. Entonces vivirá y será un hombre verdadero.
No importa cuánto dura la vida, ni cuán rápido pasa. Lo trascendente es lo que hacemos con ella.
La vida es corta: besa despacio, ríe bien alto, ama intensamente y perdona rápido.
Y los que bailaban eran considerados locos por aquellos que no podían escuchar la música.
Hay personas que les da miedo vivir con menos dinero y sobretodo vivir con mas tiempo.
La vida empieza todos los días.
Si la vida te da limones, haz limonada.
Un Hoy bien vivido hace que cada Ayer sea un sueño de felicidad y cada Mañana una visión de esperanza.
El optimista siempre tiene un proyecto. El pesimista siempre tiene una excusa.
Una sonrisa significa mucho. Enriquece a quien la recibe; sin empobrecer a quien la ofrece. Dura un segundo pero su recuerdo, a veces, nunca se borra.
Sonríe aunque sólo sea una sonrisa triste, porque más triste que la sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreír.
Todos quieren aprender, pero ninguno está dispuesto a pagar el precio.
Nunca aceptes un combate contra un imbécil, te rebajará a su nivel y te machacará con experiencia.
Lo mejor de la Navidad es que tienes excusa para abrazar a los que mas quieres y decírselo.
Lo que pasa es lo bueno.
Estar siempre serio es señal de desequilibrio nervioso, En cambio, sonreír puede ser señal de autodominio.
Si consigues levantarte una vez mas del numero de veces que caes, entonces: lo habrás conseguido.
Si no lo intentas nunca lo sabrás.
Da a la gente más de lo que espera y hazlo con alegría, recuerda que el egoísmo es parte del fracaso de la vida.
Como no sabían que era imposible, lo hicieron.
La generosidad no consiste en dar mucho, sino en dar a tiempo.
No se quiere a quien se quiere querer, sino a quien sin querer se quiere.
Es mejor decirnos hoy adiós que no habernos conocido nunca.
La mente es como el paracaídas, solo sirve cuando se abre.

