LA FRASE DEL DÍA
Pertenecer importa. Nos gusta sentirnos parte de una familia, de un grupo de amigos, de un equipo, de un club o, sencillamente, de esa pequeña comunidad en la que sabemos que contamos para los demás. Ser aceptados nos hace sentir reconocidos y queridos y, aunque presumamos de espíritus independientes, pocos somos tan autosuficientes como para ser felices sentados solos en una mesa reservada para uno.
Lo curioso es que, mientras buscamos la aceptación de los demás, podemos llegar a ser terriblemente exigentes con nosotros mismos. Perdonamos defectos a nuestros amigos, comprendemos sus manías y hasta encontramos entrañables algunas de sus rarezas; pero cuando nos miramos al espejo, el comité de admisión se reúne de urgencia y empieza a poner objeciones.
Quizá una parte de la felicidad consista precisamente en sentir que pertenecemos, en querer y sentirnos queridos, pero también en aprender a aceptarnos como aceptamos a quienes nos rodean. Porque sería bastante absurdo conseguir que nos admitieran en todos los clubes del mundo y descubrir al final que el único que sigue rechazando nuestra solicitud de ingreso somos nosotros mismos.
Así que, si alguna vez dudas de si eres lo bastante bueno para aceptarte como miembro, no seas tan exigente: rebaja un poco los requisitos de admisión. Al fin y al cabo, vas a tener que convivir contigo toda la vida… y encima no hay posibilidad de darse de baja
“Meditáldia” surgió hace más de 20 años con el propósito de encontrar un ratito cada día para pensar, mirarse hacia adentro, aterrizar en el suelo para abandonar los problemas cotidianos y centrar la atención en lo verdaderamente importante. La excusa era una cita que empezamos a compartir con los amigos por email y comenzar el día en positivo.
Hoy los amigos y los canales han crecido, pero el propósito se mantiene. Lo que tenga que ser, será... la única intención es arrancar una sonrisa, un suspiro, un “es verdad”, un “hoy puedo” o un “tengo razones para dejar de sufrir”.
Si quieres comentarnos algo, escríbenos .
Escanea el código con tu móvil para abrir Meditáldia App e instalarla.
Abrir la App en este dispositivo →Abre la App e instálala en tu móvil.
Abrir la App →Déjanos tu correo y recibiremos tu solicitud para incorporarte a la lista de distribución. (Sin publicidad, sólo Meditáldia)