Nunca renuncies a un sueño por el tiempo que se requiere para lograrlo. El tiempo pasará de todas formas.

Earl Nightingale (Locutor de radio estadounidense, 1921-1989)

Earl Nightingale (12 de marzo de 1921 – 25 de marzo de 1989) fue un locutor y autor de radio estadounidense, que se ocupó principalmente de los temas del desarrollo del carácter humano, la motivación y la existencia significativa.  Fue la voz a principios de la década de 1950 de Sky King, el héroe de una serie de radioaventuras, y fue presentador del programa de radio WGN de 1950 a 1956.  Nightingale fue el autor de The Strangest Secret, que el economista Terry Savage ha denominado «… uno de los grandes libros de motivación de todos los tiempos.

No hay nada como un sueño para crear el futuro

Víctor Hugo (Escritor romántico francés, 1802-1885)

Victor Hugo —inscripción completa en su acta de nacimiento: Victor, Marie Hugo (Besanzón, 26 de febrero de 1802 – París, 22 de mayo de 1885), fue un poeta, dramaturgo y escritor romántico francés, considerado como uno de los escritores más importantes en lengua francesa. También fue un político e intelectual comprometido e influyente en la historia de su país y de la literatura del siglo XIX. Era hermano de los también escritores Eugène Hugo y Abel Hugo.
Fue un poeta lírico, con obras como Odas y baladas (1826), Las hojas de otoño (1832) o Las contemplaciones (1856), poeta comprometido contra Napoleón III en Los castigos (1853) y poeta épico en La leyenda de los siglos (1859 y 1877). Fue también un novelista popular y de gran éxito con obras como Nuestra Señora de París (1831) o Los miserables (1862).

Si de algo me siento dueño no es de la vida que vivo. Es de mi sueño.

Luis Cané (Escritor argentino, 1897-1957)

Luis Cóndor Malmierca Cané (Mercedes, provincia de Buenos Aires, 1 de marzo de 1897 – Buenos Aires, 1 de marzo de 1957) fue un escritor y periodista argentino.

Se destacó como poeta, aunque también escribió prosa (Marido para mi hermanita y El amor de las muchachas) y teatro (Vanidad, La mujer que yo he soñado, y Un agujero para mirar el cielo, las tres estrenadas en el Teatro del Pueblo).

Debutó con Mal estudiante en 1925, donde desarrolla ya su estilo travieso, despreocupado, juvenil, adolescente. Con Romancero del Río de la Plata (1936), Cancionero de Buenos Aires (1937), y Nuevos romances y cantares de la colonia (1938), elabora una entrañable oda a Buenos Aires.

Su poesía estuvo influida por el Siglo de Oro español, sobre todo por Quevedo, Góngora y Lope de Vega.