Si no tardas mucho, te espero toda la vida

Oscar Wilde (Dramaturgo y poeta irlandés, 1854-1900)

Oscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde (Dublín, Irlanda,3 entonces perteneciente al Reino Unido,1 16 de octubre de 1854-París, Francia, 30 de noviembre de 1900) fue un escritor, poeta y dramaturgo irlandés.

Wilde es considerado uno de los dramaturgos más destacados del Londres victoriano tardío; además, fue una celebridad de la época debido a su gran y aguzado ingenio. Hoy en día, es recordado por sus epigramas, sus obras de teatro y la tragedia de su encarcelamiento, seguida de su temprana muerte.

No desfallezcas si no me encuentras pronto. Si no estoy en un lugar, búscame en otro. En algún lugar te estaré esperando.

Walt Whitman  (Escritor humanista estadounidense, 1819-1892)

Walt Whitman (West Hills, condado de Suffolk, Nueva York, 31 de mayo de 1819 – Camden, Nueva Jersey, 26 de marzo de 1892) fue un poeta, enfermero voluntario, ensayista, periodista y humanista estadounidense. Su trabajo se inscribe en la transición entre el trascendentalismo y el realismo filosófico, incorporando ambos movimientos a su obra. Whitman está entre los más influyentes escritores del canon estadounidense (del que ha sido considerado su centro) y ha sido llamado el padre del verso libre.

Los senderos los abren los que caminan, no los que esperan

Robin S. Sharma (Experto en liderazgo y desarrollo personal canadiense, 1965-actualidad)

Robin S. Sharma nació en 1965 y actualmente reside en Toronto, Canadá. Es autor de varios libros publicados internacionalmente, y también un experto reconocido en liderazgo y desarrollo personal.

También ha sido reconocido por la revista independiente como el segundo mejor experto en liderazgo.

Estar preparado es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida.

Arthur Schnitzler (Dramaturgo austríaco, 1862-1931)

Arthur Schnitzler (Viena, 15 de mayo de 1862-ibídem, 21 de octubre de 1931) fue un narrador y dramaturgo austríaco. Médico de profesión, en sus obras muestra gran interés por el erotismo, la muerte, la psicología y la crisis social de entresiglos en un centro cultural como Viena. Fue muy admirado por Sigmund Freud, que le llevaba seis años y veía en él una especie de «doble» literario y con quien se carteó en la última etapa de su vida. En su afán por profundizar en la complejidad psicológica de sus personajes, fue uno de los primeros autores de lengua alemana en hacer uso de la técnica del monólogo interior, en obras como El teniente Gustl (1900) o La señorita Else (1924).

Las esperanzas se esfuman una tras otra, pero el corazón sigue esperando siempre; las olas se persiguen y acaban por romperse, pero el mar no se agota. Las olas suben y bajan, y en ello consiste la vida del mar: esperar un día tras otro, es la verdadera vida del corazón.

Friedrich Ruckert (Catedrático alemán de orientalística, 1788-1866)