LA FRASE DEL DÍA
La gratitud no es una idea. Ni una obligación. Ni una lista que haces por la noche porque te lo mandó el psicólogo. Ward dijo que es una flor. Y las flores no se fabrican. Brotan. Nacen sola cuando la tierra está bien cuidada.
Piénsalo: el resentimiento también brota. La envidia también brota. La queja brota sin que la riegues, como mala hierba. Pero la gratitud no. La gratitud necesita que mires.
Y es la más bella de todas porque cambia el color de todo lo demás.
Dos personas pueden tener la misma vida. Mismo trabajo, misma casa, mismos problemas. Una vive amargada porque solo ve lo que le falta. La otra vive en paz porque ve lo que ya tiene. La diferencia no es lo que tienen fuera. Es la flor que han dejado crecer dentro.
Ser agradecido no es ser conformista. No es decir "así estoy bien, no quiero más". Es decir "con lo que tengo hoy ya tengo material para ser feliz, y desde aquí sigo creciendo".
Es mirar a tu alrededor en Óbidos esta noche y pensar: tengo un techo, tengo salud suficiente para leer esto, alguien me enseñó a leer, hay gente que me quiere aunque yo a veces se me olvide.
La gratitud no niega el dolor. Lo pone en su sitio. Te recuerda que incluso en la semana más dura, hubo un café caliente, una canción que te salvó un rato, alguien que te contestó un mensaje.
No es la felicidad la que nos hace agradecidos. Es la gratitud la que nos hace felices.
¿Qué flor te brota hoy a ti?
Déjanos tu correo y recibiremos tu solicitud para incorporarte a la lista de distribución.