Winnie the Pooh se la dice a Christopher Robin, y por eso duele más, porque nuestro niño interior es como Christopher Robin.
La valentía no es no tener miedo. Es hacer lo que tienes que hacer pese al miedo. Y tú ya lo has hecho cien veces. Entrar a ese trabajo nuevo sin saber. Decir adiós a alguien. Pedir perdón. Has sido valiente y ni te has dado cuenta porque pensabas que valientes eran otros.
¿Eres fuerte? Porque no pareces de hierro. Hay días que estás cansado, que lloras en el coche, que sientes que no puedes más. Y sin embargo aquí sigues. No te has roto. Te has doblado, has dudado, pero sigues aquí leyendo esto. Eso es fuerza, no la que grita en el gimnasio, la que aguanta en silencio.
Eres inteligente. No porque sepas todas las respuestas. Sino porque has sabido salir de todos tus peores días hasta ahora. Con 100% de efectividad. Has resuelto problemas que creías imposibles. Has aprendido a querer, a perder, a empezar de nuevo. Eso no está en los libros. Está en ti.
No te lo dice Pooh para quedar bien. Te lo dice porque desde fuera se ve lo que tú desde dentro no ves.
Hoy créetelo un 1% más que ayer. Solo con eso ya es suficiente.