Una aventura, por definición, tiene partes que no controlas.
Hay capítulos de risa, de amor, de viaje, de ganar el Mundial en un bar lleno. Y hay capítulos de pérdida, de miedo, de no saber por dónde se sale. Si fuera todo plano, no sería aventura, sería rutina.
El truco está en la segunda parte: con el mayor entusiasmo posible.
Entusiasmo no es estar feliz todo el tiempo. Eso es mentira de Instagram. Entusiasmo viene del griego en-theos: llevar un dios dentro. Es ponerle alma a lo que haces, aunque sea pequeño.
Es hacer el café como si importara. Escuchar a alguien como si importara. Trabajar en ese proyecto como si importara. Porque importa. Todo suma a tu historia.
No esperes a que llegue el gran viaje, el gran amor, el gran trabajo para empezar a vivir con ganas. La aventura está pasando ahora, mientras dudas.
Agatha vivió dos guerras mundiales, desapareció 11 días misteriosamente, le rompieron el corazón y aún así escribió hasta los 85 años. Sabía de lo que hablaba.
No te pide que vivas sin miedo. Te pide que vivas a pesar del miedo, y con los ojos bien abiertos.