«Que ni el placer, ni el dolor; ni la riqueza, ni la pobreza; ni la enfermedad, te impidan ser bueno, ser justo: todo en este mundo lo podemos perder, incluso la vida; lo único que nadie nos puede arrebatar es nuestra decisión de ser buenos. Somos espíritu, vivamos como tales.»
«Nuestra vida es obra de nuestros pensamientos si tenemos pensamientos felices, seremos felices; si son desdichados, seremos desdichados; si son temerosos, tendremos miedo; si son enfermizos, caeremos enfermos; si pensamos en el fracaso, seguramente fracasaremos; y si nos dedicamos a compadecernos, todo el mundo huirá de nosotros.»